No se si soy yo que "lo que pasa es que me estoy poniendo viejo", o realmente le están errando el chorro los pibes listos de baires, pero están tirando slogans y frases fuertes redactadas para el culo.
Veo en la tanda, propuestas de marcas larguísimas, confusas, enroscadas.
Por ejemplo, la nueva campaña de Gallo Oro: "se te pega el tema, se pegan las vitaminas, no se pega el arroz".
Tanto lío para decir eso?
Ya lo sabíamos de antes, nos lo había enseñado el chinito que nos recomendaba comprar "el de la caja amalilla".
Después tenemos a todos los jabones en polvo.
La gente los compra por la relación "calidad precio", dense cuenta caramba. Y no sólo eso. piensa que varios son la misma cacota con distinto envase.
Zafa, a mi gusto, el buble pop, ba ba be buble pop! de Drive, creo, que es pegadizo, agradable y produce un encuentro con la marca.
A mi gusto, estamos proponiendo cosas intrascendentes en muchos casos, que no despiertan en el público una mínima empatía. Las marcas pierden territorio en virtud de precios y eso perjudica, creo, a todos.
Este blog planea ser el compendio de mis pensamientos "de momento". Esas ideas que surgen en la mente sin avisar, casi en defensa de un inconciente muy poco inocente, y un discurso malformado. Con el correr del tiempo supongo, entrenaré mi inconciente y afinaré mis reflexiones.
27.9.10
26.9.10
La dirección de cámara en Caín y Abel.
De un tiempo hasta acá, he notado cierta continuidad en las producciones de Telefe en cuanto a la dirección de cámara.
Planos y cortes poco convencionales que no se acercan a lo que nos acostumbra, no ya Hollywood tanto como Fox, Sony o Warner Channel, sino más bien a una identidad que le atribuyo a estos trabajos.
Me parece positivo ya que la hegemónica historia que PolKa tiene respecto a la ficción en la Argentina nos estaba mal acostumbrando a los mismos recursos abusados para comunicar sensaciones.
Creo que este empleo de la dirección vuelve el recorrido de la historia más humano, tal vez incómodo al principio pero ciertamente intimista, que luego de la primera impresión, no molesta y en cambio, aporta mayor abanico de vivencias sobre el relato.
En términos técnicos prefiero no meterme, mi conocimiento es bastante limitado en ese campo. Estoy más cerca del espectador agradecido que del profesional crítico.
Planos y cortes poco convencionales que no se acercan a lo que nos acostumbra, no ya Hollywood tanto como Fox, Sony o Warner Channel, sino más bien a una identidad que le atribuyo a estos trabajos.
Me parece positivo ya que la hegemónica historia que PolKa tiene respecto a la ficción en la Argentina nos estaba mal acostumbrando a los mismos recursos abusados para comunicar sensaciones.
Creo que este empleo de la dirección vuelve el recorrido de la historia más humano, tal vez incómodo al principio pero ciertamente intimista, que luego de la primera impresión, no molesta y en cambio, aporta mayor abanico de vivencias sobre el relato.
En términos técnicos prefiero no meterme, mi conocimiento es bastante limitado en ese campo. Estoy más cerca del espectador agradecido que del profesional crítico.
16.9.10
El panquequismo, un flagelo diario.
Mucho se habla en la prensa del día del hambre y las enfermedades, de los políticos y el reggaeton.
Pero omitimos en la agenda de nuestros medios un mal que crece silenciosamente en nuestra sociedad: el panquequismo.
Es así como veo diariamente que lejos de ser presos de nuestras palabras, muchos de nosotros somos víctimas de la libertad de expresión.
Las opiniones son expuestas sin filtros a la maroma pública, como argumentos guachos que trascenderán menos que un soplido mientras que los enunciantes se desdicen de sus argumentos con la misma facilidad que la naturaleza le saca la piel muerta a una víbora.
Y los máximos exponentes de esta vergüenza discursiva son, claro, los que detentan su pequeña parcela en el zoológico mediático al que abonamos diariamente. Un día se burlan, al otro disculpan, se siente agraviados, adhieren y se encrispan con otros personajes de su misma naturaleza.
Al principio pensaba: todo esto es una buena farsa. Y seguramente todos pensaron lo mismo.
No digo que no lo haya sido, pero creo que todos empezaron a creerse un poco sus mentiras (los que no son los que, sin dudas, manejan el juego).
El zapping se volvió un recorrido tan peligroso para el intelecto como un paseo nocturno por la periferia puede serlo para el cuerpo. Porque el riesgo de creer lo que sucede e incorporar los signos, las actitudes, las "marcas", es real.
Son tiempos, como diría un pensador, muy contemporáneos.
Pero omitimos en la agenda de nuestros medios un mal que crece silenciosamente en nuestra sociedad: el panquequismo.
Es así como veo diariamente que lejos de ser presos de nuestras palabras, muchos de nosotros somos víctimas de la libertad de expresión.
Las opiniones son expuestas sin filtros a la maroma pública, como argumentos guachos que trascenderán menos que un soplido mientras que los enunciantes se desdicen de sus argumentos con la misma facilidad que la naturaleza le saca la piel muerta a una víbora.
Y los máximos exponentes de esta vergüenza discursiva son, claro, los que detentan su pequeña parcela en el zoológico mediático al que abonamos diariamente. Un día se burlan, al otro disculpan, se siente agraviados, adhieren y se encrispan con otros personajes de su misma naturaleza.
Al principio pensaba: todo esto es una buena farsa. Y seguramente todos pensaron lo mismo.
No digo que no lo haya sido, pero creo que todos empezaron a creerse un poco sus mentiras (los que no son los que, sin dudas, manejan el juego).
El zapping se volvió un recorrido tan peligroso para el intelecto como un paseo nocturno por la periferia puede serlo para el cuerpo. Porque el riesgo de creer lo que sucede e incorporar los signos, las actitudes, las "marcas", es real.
Son tiempos, como diría un pensador, muy contemporáneos.
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